Reforma de vivienda en la calle Padre Damián, Madrid.
El programa solicitado era una vivienda
para una persona sola, con el buen criterio de espacios
grandes y con mucha luminosidad.
Se unifica toda la vivienda a través del suelo realizándolo todo
en madera: haya, madera clara para aportar luminosidad en las zonas amplias,
y jatoba, más oscura en baño, distribuidores, vestíbulo
y comedor, excepto el baño del dormitorio que es de granito eucaliptos.
En el espacio del salón se introducen elementos curvos en un trasdosado
de pared, de pilar y en el frontal del mueble, para dotar al espacio de una significación
especial más orgánica, combinada con distintas hornacinas en continuidad
en los tres uso de este gran espacio común.
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